SEÑOR CARACOL

de Silvia Regueira Craviotto -Uruguay/Suecia


Balanchín, balanchín, balanchón,
con mi casita de espiral
a la meta he de llegar
conmigo la he de llevar,
por arriba de las hojitas
a lo largo de los tallitos
subiendo las piedrecitas
mi estela brillosa he de dejar.

 Balanchín, balanchín, balanchón,
con mi gran pulmón y largo pié
en noche de luna llena
al pozo bajaré,
con las lombricitas
mi canción cantaré
y al despuntar la aurora,
a paso seguro y lento
la cuesta subiré y con mis cuernitos
al dorado solcito buscaré.

© Copyright 2010 Silvia Regueira Craviotto